ads980-90 after header
الإشهار 1

Ca n’Anglada en Terrassa: un incidente con menores abre el debate sobre la educación y la convivencia

الإشهار 2

Larache info

Ca n’Anglada en Terrassa: un incidente con menores abre el debate sobre la educación y la convivencia

Amin iharchain

​En el corazón de Ca n’Anglada, en Terrassa,transcurre cada día una vida compartida donde construimos juntos el sueño de un futuro seguro, en paz y convivencia para las nuevas generaciones. Sin embargo, un hecho reciente ocurrido a plena luz de la mañana nos pone a todos ante el espejo de la realidad y nos llama a reaccionar antes de que sea demasiado tarde para proteger este tejido social que tanto valoramos.
​La historia comenzó cuando un vecino de toda la vida, un ciudadano muy activo, comprometido con el barrio y con excelentes relaciones con toda la comunidad, vio a un grupo de adolescentes de origen marroquí nacidos aquí subirse a unos muebles que otros vecinos habían dejado en la calle de forma ilegal. La situación fue a más cuando los jóvenes arrastraron estos muebles para colocarlos frente a la valla de una escuela del barrio con el fin de encaramarse y molestar a los alumnos que estaban dentro. Cuando este vecino se acercó con total educación y respeto para decirles que esa conducta no era cívica ni correcta, la respuesta de los jóvenes fue insultarlo y faltarle al respeto antes de salir huyendo. Incluso, uno de ellos se encaró de forma muy agresiva cuando el hombre intentó averiguar quiénes eran sus familias.
​En medio de este tenso momento, surgió un gesto de esperanza que refleja los buenos valores que también existen en el barrio. Otro joven de origen marroquí, consciente del respeto que merece este vecino, intervino con madurez para frenar a los adolescentes y alejarlos, una acción noble que este ciudadano agradece profundamente.

​Sin embargo, la verdadera sorpresa no vino por la travesura de los menores, sino por la reacción de algunos responsables de la mezquita local. Este vecino, que siempre ha colaborado estrechamente con la mezquita y mantiene grandes amistades en su junta, quiso actuar con sentido común y valores éticos. Por ello, solicitó una reunión con los responsables del centro para transmitir un mensaje educativo a los padres de estos chicos. Por desgracia, su petición fue recibida con evasivas por parte de algunos, quienes restaron importancia al asunto diciendo que eran “cosas de niños” y que la mezquita no tiene una responsabilidad social sobre el barrio. Esta actitud causó un gran asombro, ya que las instituciones religiosas y comunitarias deberían ser un pilar fundamental a la hora de guiar a los jóvenes y cuidar la convivencia vecinal.
​Por fortuna, este incidente también abrió una puerta a la solidaridad real. Otros vecinos y amigos marroquíes compartieron plenamente la preocupación de este ciudadano y apoyaron la idea de hablar con las familias, demostrando que el incivismo de unos pocos no representa a toda la comunidad. Este suceso nos demuestra que Ca n’Anglada necesita mirar de frente a la realidad y afrontar los problemas con seriedad. La crítica constructiva y la libertad de expresión son derechos de cualquier ciudadano que ama a su barrio. Educar a nuestros jóvenes y enseñarles el respeto es una tarea común que no se puede esquivar si queremos que el barrio siga siendo un ejemplo de seguridad y convivencia para todos.

ads after content
الإشهار 3
شاهد أيضا
الإشهار 4
تعليقات الزوار
جاري التحميل ...
الإشهار 5