A la prensa española: no conviertan la memoria colonial en el lenguaje del presente
Carta abierta a la prensa española

Larache Info
A la prensa española: no conviertan la memoria colonial en el lenguaje del presente
Carta abierta a la prensa española
En nombre de la Coordinadora del Rif y Yebala – Norte de Marruecos
Mohamed Aabidou
A la prensa española,a los periodistas, escritores, editores y responsables de los medios de comunicación, a todos aquellos que sostienen una pluma y creen que el periodismo no es únicamente la fabricación de noticias, sino una responsabilidad ante la verdad, la historia y el ser humano: Les escribimos hoy desde el norte de Marruecos, desde el Rif y Yebala, desde una tierra cuyas montañas, valles y memoria llevan consigo páginas enteras de dolor, resistencia y colonialismo,No les escribimos para sembrar el odio entre el pueblo marroquí y el pueblo español, ni para convertir la historia en combustible del conflicto, sino para decir algo que quizá algunos sectores políticos y mediáticos no quieran escuchar: No se puede pedir a los pueblos que respeten el presente y, al mismo tiempo, exigirles que olviden el pasado, Tampoco se puede hablar de derechos humanos y dignidad, mientras se permite que expresiones como «invasión», «asalto» o «amenaza marroquí» se conviertan en un vocabulario permanente para abordar cualquier crisis relacionada con la migración o las fronteras, Hemos seguido, como el resto del mundo, determinadas coberturas de los medios españoles sobre los acontecimientos relacionados con la llegada masiva de migrantes a Ceuta, y hemos observado cómo algunos medios recurrieron a un lenguaje extremadamente securitario y militarizado, como si se tratara de un ejército atravesando una frontera y no de seres humanos —entre ellos jóvenes, menores, niños y mujeres— impulsados por circunstancias diversas a poner sus vidas en peligro,No justificamos la inmigración irregular,No negamos el derecho de España a proteger sus fronteras, No cuestionamos el derecho de la prensa a criticar y exigir responsabilidades,Pero preguntamos:
¿Dónde comienza la responsabilidad periodística y dónde termina la fabricación del miedo?.
El migrante no es un invasor
Cuando un joven marroquí cruza el mar o intenta llegar nadando a Ceuta, puede estar infringiendo las leyes españolas, puede encontrarse en una situación de extremo peligro y puede ser víctima de redes de tráfico de personas, de la desesperación o de falsas expectativas alimentadas por las redes sociales, Pero por ello no se convierte en un soldado, Un niño no se convierte en combatiente, Una mujer no se convierte en una fuerza de asalto, Un migrante no se convierte en un ejército, El ser humano que busca un futuro mejor no debe ser presentado ante la opinión pública como un enemigo militar, Y aquí planteamos una cuestión aún más sensible:¿Qué ocurre cuando algunos de esos migrantes perciben Ceuta y su entorno, desde su conciencia histórica y geográfica, como parte de una tierra que Marruecos considera marroquí?
Esta cuestión no puede separarse de la historia,Ceuta, Melilla y las islas: una cuestión que no se ha cerrado en la conciencia marroquí,Somos conscientes de que Madrid rechaza la posición marroquí respecto de Ceuta, Melilla y las islas bajo administración española, y que España las considera parte de su territorio,Pero también somos conscientes de que Marruecos considera estos enclaves e islas parte de su territorio nacional, y que su ubicación geográfica en el continente africano convierte su situación en una cuestión histórica y política dentro de las relaciones hispano-marroquíes,Por ello, presentar la cuestión como si se tratara únicamente de «fronteras españolas sometidas a un ataque marroquí» significa ignorar la profundidad histórica y política de la controversia,Marruecos no considera Ceuta y Melilla territorios europeos situados en el continente europeo, sino partes de su espacio geográfico en el norte de África, Esta realidad forma parte de la posición política e histórica de Marruecos y no puede ser ignorada por un periodismo que pretenda ofrecer al lector español una visión completa de la cuestión.
La pregunta más profunda es:¿Por qué toda reivindicación marroquí sobre Ceuta y Melilla se transforma en una cuestión de seguridad, cuando también puede ser analizada como una cuestión histórica, política, jurídica y geográfica?,No llamamos a imponer ninguna solución por la fuerza,Al contrario, afirmamos que las cuestiones históricas entre Estados deben abordarse mediante el diálogo político, jurídico y diplomático, ¿Y existe nostalgia por el pasado colonial entre algunos sectores políticos?,Aquí llegamos al núcleo de nuestro mensaje,Observamos, en determinados discursos políticos y mediáticos españoles, una evocación —explícita o implícita— de imágenes vinculadas al pasado colonial, como si el norte de Marruecos nunca hubiera sido escenario de colonialismo, guerra, resistencia y sufrimiento,Cuando expresiones como «moro», «invasión», «asalto» o «amenaza procedente de Marruecos» aparecen en el contexto de una crisis migratoria, despiertan en la memoria marroquí imágenes profundamente dolorosas.Y preguntamos, con respeto pero con claridad:¿Ha cambiado la geografía o solamente han cambiado los nombres de los discursos?,¿Han olvidado algunos que el norte de Marruecos fue escenario de guerras coloniales?,¿Han olvidado el Rif?,¿Han olvidado Yebala?,¿Han olvidado a las víctimas?,¿Han olvidado a los niños que vivieron la guerra?,¿Han olvidado los pueblos sometidos a los bombardeos?, ¿Han olvidado a miles de hombres que se encontraron frente a una maquinaria militar colonial?, El Rif y Yebala no olvidan, El Rif y Yebala no evocan el pasado para buscar venganza, Lo evocamos porque una memoria que nunca encuentra reconocimiento se convierte en una herida abierta, Diversos estudios históricos y académicos han investigado el uso de armas químicas durante la Guerra del Rif, así como los archivos y el papel militar español en la región durante la década de 1920,La cuestión de la guerra química no debe reducirse a un instrumento de propaganda política. Es una cuestión histórica que merece nuevas investigaciones científicas, la apertura de archivos y un debate serio, libre de negación y de instrumentalización,La región sufrió una guerra brutal y las huellas de aquel periodo siguen presentes en la memoria colectiva del norte de Marruecos, Por ello afirmamos: No se puede construir una verdadera amistad entre dos pueblos sobre una memoria unilateral, Y cuando Franco necesitó a los marroquíes… ¿qué ocurrió?,Existe una paradoja histórica sobre la que la prensa española debería detenerse, Los habitantes del norte de Marruecos, incluidos hombres procedentes del Rif y de las regiones de Yebala, formaron parte de las tropas marroquíes reclutadas por las autoridades coloniales españolas. Estas tropas desempeñaron posteriormente un papel importante durante la Guerra Civil española junto a las fuerzas del general Franco, Entonces preguntamos: ¿Cómo puede presentar la historia al marroquí como «moro» o «amenaza» en un momento y recurrir a los hijos de Marruecos como soldados en otro? ¿Cómo pasó el marroquí de ser considerado «enemigo» en un discurso a convertirse en «soldado aliado» en otro?, ¿Y cómo puede olvidarse que aquellos hombres eran hijos de una tierra sometida al sistema colonial español?, No juzgamos a los descendientes de los españoles por los actos de sus antepasados, Tampoco atribuimos al pueblo español la responsabilidad por todo lo ocurrido bajo el régimen colonial, Pero rechazamos que la historia se borre cuando resulta incómoda y que, en cambio, sea recuperada cuando sirve a una determinada narrativa política.
Aquellos marroquíes no eran solamente «moros»… eran hijos del Rif y de Yebala, Tenían padres y madres, Tenían hijos que esperaban su regreso, Tenían pueblos, montañas y hogares,Tenían una vida antes de convertirse en soldados de una guerra que no se libraba en su propia tierra.
Por eso la prensa debe ser más justa, La historia no soporta los estereotipos, Y el ser humano no puede convertirse en «moro» en un momento y en «soldado aliado» en otro.Al periodista español: mire la imagen completa,Cuando vea a un joven marroquí intentando llegar a Ceuta, no mire únicamente la valla,Mire la historia que existe detrás de la valla, Mire la geografía,Mire a las familias que han vivido a ambos lados del Mediterráneo, Mire al Rif y a Yebala, Mire a los miles de marroquíes que han compartido una larga historia con España, Y después pregunte:
¿Puede todo esto reducirse a la palabra «invasión»?,¿Puede el mismo mar que aparentemente nos separa ser también el mar que une nuestras historias?,No pedimos a la prensa española que adopte la versión marroquí,Pedimos algo más sencillo y, al mismo tiempo, más difícil: Que busque toda la verdad Que escuche al historiador marroquí y al historiador español, Que abra los archivons, Que estudie los documentos, Que escuche a las víctimas, Que pregunte por el colonialismo, Que investigue la guerra química, Que estudie el reclutamiento de marroquíes durante la Guerra Civil española, Que analice la cuestión de Ceuta, Melilla y las islas, Y que investigue también las causas de la migración, Porque el periodismo que formula todas estas preguntas es periodismo,En cambio, el periodismo que reduce todo el escenario a «los marroquíes atacan España» no ofrece toda la verdad: ofrece solamente una parte de ella,No conviertan a los niños en soldados de una batalla política,Lo más peligroso sería que las imágenes de niños y adolescentes intentando llegar a Ceuta conviertan en instrumentos de una guerra mediática y política, Esos niños no son responsables de la historia de los Estados, No son responsables del colonialismo, No son responsables de las disputas políticas, No son responsables de los fracasos de los gobiernos para abordar las raíces de la migración, Son seres humanos,Y el periodismo que respeta al ser humano debe verlo antes que nada como ser humano.
A los políticos españoles,Si España quiere construir una verdadera relación estratégica con Marruecos, debe comprender que Marruecos no es simplemente un vecino del sur,Es un vecino histórico y geográfico,El norte de Marruecos no es un margen de la historia española, Forma parte de la propia historia de España, Y Ceuta, Melilla y las islas bajo administración española no son simples puntos en un mapa para la memoria marroquí, sino una cuestión histórica y política profundamente arraigada,Madrid y Rabat pueden mantener posiciones diferentes sobre esta cuestión, Es una cuestión política que puede y debe ser debatida, Pero convertirla en un discurso de odio popular o en una escalada militar no nos acercará a ninguna solución, Reconocer el pasado no significa odiar el futuro, Queremos una nueva relación entre Marruecos y España, Una relación que no esté basada en el trauma colonial,;Ni en el complejo de superioridad, Ni en el miedo, Ni en los estereotipos, Ni en «moros», «invasiones» o «asaltos»,
Sino en el respeto mutuo,Reconocer el pasado no significa declarar la guerra al presente,Pedir perdón por errores históricos no significa humillar al pueblo español Puede, por el contrario, convertirse en un puente entre los pueblos,Por ello reclamamos,La Coordinadora del Rif y Yebala – Norte de Marruecos hace un llamamiento para:
1. Abandonar el discurso del odio y los estereotipos en la cobertura mediática de la migración y de los marroquíes.
2. Abrir un debate histórico y académico serio sobre el colonialismo español en el norte de Marruecos.
3. Abrir los archivos militares y políticos españoles relacionados con la Guerra del Rif y con el uso de armas químicas para los investigadores.
4. Promover una comisión científica independiente, integrada por historiadores e investigadores marroquíes y españoles, para estudiar la memoria compartida.
5. Investigar científicamente las consecuencias humanas, medioambientales y sanitarias de las guerras coloniales, con independencia y rigor.
6. Reconocer a las víctimas del colonialismo y preservar su memoria como parte de la historia compartida del Mediterráneo.
7. Abrir un diálogo marroquí-español serio sobre Ceuta, Melilla y las islas, lejos de las amenazas y de la escalada retórica.
8. Abordar la migración como una cuestión humana, social y política, y no como una guerra o una invasión.
9. Rechazar la utilización de niños y adolescentes en campañas mediáticas y políticas.
10. Construir un periodismo de vecindad y de paz, y no un periodismo basado en el miedo y la incitación.
Nuestro mensaje no es contra España, Lo decimos con absoluta claridad: Esta carta no está dirigida contra el pueblo español, El pueblo marroquí y el pueblo español son pueblos vecinos,
Los unen millones de vínculos humanos, Los unen la historia, la cultura, la economía, las familias y una memoria compartida, Rechazamos que las diferencias políticas entre los gobiernos se conviertan en enemistad entre los pueblos, Pero también rechazamos que se exija a los marroquíes guardar silencio sobre su propia historia, No odiamos España, Pero nos negamos a olvidar, No buscamos venganza, Buscamos verdad, No queremos guerra, Queremos dignidad,
No queremos odio, Queremos respeto por la memoria, Una última palabra a la prensa española,
Periodista español: Cuando escribas sobre Marruecos, recuerda que detrás de la noticia hay un ser humano, Cuando escribas sobre el Rif, recuerda que detrás de las montañas existe una memoria, Cuando escribas sobre Yebala, recuerda que detrás de los pueblos existe una historia,
Cuando escribas sobre Ceuta, recuerda que detrás de la valla existe una cuestión histórica, política y geográfica profunda, Cuando escribas sobre Melilla, recuerda que detrás de su nombre existe una memoria marroquí que no puede ser borrada, Y cuando escribas sobre el migrante, no lo mires únicamente desde detrás de una cámara de seguridad, Acércate, Escucha su historia, Pregunta por su sueño, Pregunta por su miedo, Y después escribe, Escribe toda la verdad, No convirtamos el Mediterráneo en una tumba de la memoria, No convirtamos el periodismo en un puente por el que atraviese el odio, No convirtamos la historia en un arma en manos de los políticos, Porque los pueblos no se reconcilian cuando olvidan, Se reconcilian cuando conocen la verdad y tienen el valor de mirarla de frente, Creemos que Marruecos y España pueden construir un futuro diferente, Un futuro en el que el pasado no sea una prisión. En el que la geografía no sea motivo de enemistad, En el que la migración no sea una excusa para el odio, En el que el periodismo no sea rehén del discurso político, Queremos un Mediterráneo que una y no divida, Fronteras que protejan al ser humano y no lo humillen, Un periodismo que busque la verdad y no fabrique enemigos, Y una historia que se lea completa, no según las necesidades políticas del momento, El Rif no olvida, Yebala no olvida, La memoria de los pueblos no muere, Pero también creemos que el futuro no debe quedar prisionero del pasado,Por eso tendemos la mano a todo español que crea en la paz, a todo periodista que crea en la verdad, a todo historiador que rechace la manipulación de la memoria y a todo ser humano que crea que la dignidad humana está por encima de las fronteras y de las banderas, No queremos una guerra entre Marruecos y España, Queremos una única guerra: contra el olvido, contra el odio, contra la falsificación de la historia y contra los estereotipos, Y la verdadera paz entre las dos orillas del Mediterráneo solamente será posible cuando la historia se convierta en un puente de diálogo y no en un muro de silencio, Paz a la conciencia humana cuando despierte.
