De la presidencia de la mezquita más grande de Cataluña al sillón del Síndic.. incógnitas sobre seguridad y convivencia en Terrassa

Larache Info
De la presidencia de la mezquita más grande de Cataluña al sillón del Síndic.. incógnitas sobre seguridad y convivencia en Terrassa
Amin iharchain

El Casal Cívic del Vapor Gran de Terrassa acogió un acto público destinado a presentar el informe anual correspondiente al año 2025 de la Sindicatura de Greuges, institución encabezada por el Sr. Mustapha Ben El Fassi. A pesar de la relevancia del evento para los asuntos directos de los habitantes de la ciudad, la jornada se caracterizó por una asistencia escasa que apenas superó unas pocas decenas de personas en una sala pequeña, lo que refleja una baja interacción de la ciudadanía con esta institución. Otro aspecto que llamó la atención fue que una periodista de la televisión local de Terrassa asumiera la gestión y moderación de la sesión, en un momento en que los ciudadanos esperaban un debate directo y detallado con el máximo responsable del informe, considerando muchos de los presentes que el documento escrito no era suficiente para aclarar la realidad de los expedientes que preocupan a la población.
El turno de intervenciones abrió el espacio para plantear preguntas incisivas por parte de los ciudadanos, centradas en su mayoría en la realidad cotidiana y los desafíos diarios dentro de la ciudad. El barrio de Ca n’Anglada se llevó la mayor parte del debate por ser una de las zonas más vitales a nivel económico y social, aunque actualmente atraviesa una situación de inquietud debido al incremento de los índices delictivos y los incidentes diarios que amenazan la estabilidad de la ciudad en general. Los intervinientes criticaron la falta de implicación del Ayuntamiento y la ausencia de eficacia por parte de numerosas asociaciones locales que defienden consignas de convivencia e integración sin dejar un impacto tangible que proteja al barrio de caer en un mayor descontrol.
En este contexto, el presidente de la institución se enfrentó a una pregunta oral directa en la que se le exigía aclarar su papel y responsabilidad frente a lo que ocurre en Ca n’Anglada, especialmente teniendo en cuenta su trayectoria anterior como expresidente de la mezquita Badr, considerada la más grande y destacada de Cataluña; donde se asumía que esta larga experiencia y su posición previa constituirían una garantía de seguridad y un puente sólido para fomentar el diálogo, orientar a los jóvenes y lograr la estabilidad y la convivencia pacífica en el barrio. A pesar de la seriedad de este planteamiento y de las grandes esperanzas depositadas en su experiencia sobre el terreno, faltaron respuestas convincentes y soluciones prácticas esperadas por los ciudadanos, limitándose las réplicas a formulaciones generales que no aliviaron la inquietud de los asistentes.
A la profundidad de los interrogantes se sumó la asistencia de algunas figuras conocidas con afiliaciones políticas y asociativas que mantienen relaciones de amistad y compañerismo con el máximo responsable, dando la impresión de que esta presencia estuvo marcada por el carácter protocolario y el intercambio de intereses morales más que por el deseo de ejercer una crítica constructiva que sirva al bien común. Ante la ausencia de decisiones claras o planes de campo urgentes para rescatar al barrio de Ca n’Anglada, el expediente de la seguridad y la convivencia en Terrassa sigue suspendido a la espera de una voluntad real que traduzca las promesas y las experiencias previas en una reality que devuelva la tranquilidad a los residentes.
